Sotogrande se llena de poesía en libertad en el XVII Almuerzo Literario de Palabreando


La cita, celebrada en el restaurante Fresco Marina de Puerto de Sotogrande, reunió escritura creativa, juegos literarios, música, baile y gastronomía en una jornada dedicada a la expresión y la convivencia.

El restaurante Fresco Marina, en Puerto de Sotogrande, acogió el pasado sábado 24 de octubre el XVII Almuerzo Literario, una iniciativa organizada por Nuria Ruiz, directora de Palabreando Taller de Escritura, que volvió a convertir la literatura en una experiencia compartida más allá de las páginas de un libro.

Bajo el título Poesía sin permiso y el lema «Versos para decir lo que no nos dejan gritar», la jornada propuso una forma diferente de acercarse a la creación literaria: escribir sin miedo, experimentar con las palabras, compartir emociones y disfrutar de la cultura en un ambiente distendido y participativo.

La cita, desarrollada entre las 11:00 y las 19:00 horas, combinó actividades de escritura creativa, manualidades, dinámicas colectivas, lecturas, música, baile y gastronomía. Una programación diseñada para que cada participante pudiera explorar su creatividad sin necesidad de tener experiencia literaria previa.

Escribir, jugar y compartir sin miedo

La jornada comenzó con la elaboración de marcapáginas personalizados, una actividad que dio paso a distintos juegos literarios concebidos para estimular la imaginación y favorecer la participación. La escritura automática, el consultorio de los versos descarados, los ejercicios de expresión emocional y la subasta de palabras invitaron a los asistentes a experimentar con el lenguaje desde el humor, la espontaneidad y la libertad creativa.

El micrófono voluntario permitió compartir algunos de los textos surgidos durante las dinámicas, aunque la propuesta respetó en todo momento la decisión de quienes prefirieron escribir sin leer sus creaciones en voz alta.

Uno de los momentos más participativos fue el cadáver exquisito, una técnica de escritura colectiva en la que cada persona contribuye a construir un texto sin conocer por completo las aportaciones anteriores. El resultado es una creación compartida, imprevisible y abierta a la sorpresa, que convierte el proceso de escribir en un juego colectivo.

La música también tuvo su espacio con Baila sin permiso, una actividad que trasladó el espíritu de la jornada al movimiento y la expresión corporal. La propuesta invitó a los asistentes a bailar, reír y disfrutar sin preocuparse por hacerlo bien, en consonancia con la filosofía del encuentro.

Un menú que también se escribió con poesía

La gastronomía fue otro de los elementos distintivos de esta edición. El restaurante Fresco Marina ofreció un menú diseñado para la ocasión, con nombres inspirados en el espíritu reivindicativo y creativo del encuentro.

El pecado de las palabras, Versos crujientes, La calma después del grito, Mordiscos de libertad y La rebelión en la paellera fueron algunos de los títulos elegidos para los platos. Cada propuesta gastronómica se acompañó de lecturas poéticas relacionadas con su nombre, integrando literatura y cocina en una misma experiencia.

De este modo, la mesa se convirtió también en un espacio para escuchar, compartir textos y descubrir cómo la poesía puede incorporarse a situaciones cotidianas, incluso a un almuerzo entre amigos.

La programación incluyó, además, un espacio para la lectura de libros y escritos de los participantes, seguido de la entrega de diplomas como reconocimiento a su implicación en las actividades. La jornada concluyó con una fotografía colectiva y una despedida que puso el broche final a ocho horas de convivencia cultural.

Palabreando: literatura más allá de las aulas

Con esta decimoséptima edición, Nuria Ruiz continúa desarrollando una propuesta cultural que sitúa la escritura y la lectura en el centro de experiencias participativas. Los Almuerzos Literarios se caracterizan por combinar el aprendizaje, la creatividad y las relaciones personales en espacios diferentes a los habituales talleres de escritura.

En esta ocasión, Poesía sin permiso defendió la palabra como herramienta de expresión, libertad y encuentro. Una invitación a escribir sin censura, a escuchar otras voces y a descubrir que la literatura no tiene por qué permanecer encerrada en los libros: también puede compartirse alrededor de una mesa, a través de la música, el juego y la conversación.

Porque, como recordaba el lema de esta edición, hay versos que necesitan espacio para decir aquello que no siempre encuentra su lugar en la voz cotidiana.

Palabreando agradece la colaboración de Fresco Marina y Puerto Sotogrande

Desde Palabreando queremos expresar nuestro agradecimiento al restaurante Fresco Marina, por cedernos siempre sus instalaciones y por la profesionalidad, la atención y la implicación de todo su equipo, que contribuye a que cada Almuerzo Literario se desarrolle en un ambiente acogedor.

Asimismo, agradecemos a Puerto Sotogrande (PST) su apoyo y colaboración en esta edición. Aunque Eli Ramos no pudo acompañarnos, su presencia se hizo sentir a través de la cesión del equipo de sonido y la colaboración del personal encargado de la música, un apoyo fundamental para el desarrollo de las actividades.

Desde Palabreando valoramos especialmente el compromiso de las entidades y profesionales que hacen posible que la cultura siga creando espacios de encuentro, participación y convivencia.

Video del evento:

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