El encuentro, organizado con la colaboración del Ayuntamiento de Barbate, reunió a poetas y participantes que utilizaron la palabra como herramienta de denuncia y visibilización de la violencia contra las mujeres. La cantante Aliceia puso el broche musical a una tarde marcada por la emoción y los testimonios personales.
Barbate acogió el pasado viernes una nueva convocatoria de Voces Silenciadas: poemas de libertad y resistencia, un proyecto literario y reivindicativo que continúa recorriendo distintas localidades con el propósito de dar visibilidad a las mujeres silenciadas, defender sus derechos y convertir la literatura en una herramienta de memoria y conciencia social.
El encuentro contó con la participación de representantes de Algeciras, María Odete, M.ª Luz Moreno y Nuria Ruiz, impulsora del proyecto, que fue la encargada de abrir el acto y presentar los objetivos de esta iniciativa. Durante su intervención, Ruiz recordó que Voces Silenciadas nació con la voluntad de ofrecer un espacio a las mujeres cuyas historias han sido invisibilizadas y cuyas voces no siempre han encontrado un lugar donde ser escuchadas.

La organización agradeció especialmente la colaboración de la escritora barbateña Loli Romero y José Diego, responsable de Cultura y Bibliotecas, por su implicación en la llegada del proyecto a Barbate, así como el apoyo del Ayuntamiento y de su Delegación de Cultura. Al acto asistieron también los concejales Ana Valencia, responsable de Cultura; Conchi Cla, de Igualdad, y Alonso Soler, de Pedanías.

La poesía como espacio para romper el silencio
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó con la intervención de mujeres que han sufrido malos tratos y que encontraron en la poesía una vía para compartir sus experiencias. Subieron al escenario para poner voz a sus vivencias, en un ejercicio de valentía que convirtió el recital en algo más que un encuentro literario.
Sus intervenciones, cargadas de sentimiento y significado, recordaron que detrás de cada texto puede existir una historia de dolor, lucha y superación. La palabra se convirtió así en un instrumento para expresar lo vivido, reivindicar la dignidad y romper el silencio.
El programa contó con las intervenciones de los escritores: Antonia Bernal, Mariló Quiñones, Violeta, Calixta Caramazana, María Odete, Ángeles Rodríguez, Miriam Jódar, Soledad Clavijo y Pepe Castaño.
Entre los poemas seleccionados por Nuria Ruiz destacó «Cantar mi tristeza», de la poeta afgana Nadia Anjuman, cuya obra representa una voz de resistencia frente a la opresión y la falta de libertad de las mujeres.
La música tuvo también un papel destacado durante el encuentro. La cantante Aliceia, acompañada por diferentes intervenciones musicales a lo largo del recital, ofreció una actuación especialmente celebrada por el público y puso el broche musical a una tarde cargada de emoción.
Vídeo del evento aquí:
Siete localidades unidas por una misma causa
Con su llegada a Barbate, Voces Silenciadas continúa ampliando su recorrido. El proyecto ha celebrado encuentros en Algeciras, en dos ocasiones, Estepona, Sabinillas, San Roque y Puerto Real, a los que ahora se suma esta localidad gaditana.
La iniciativa mantiene su compromiso de utilizar la literatura y la cultura como herramientas para defender los derechos de las mujeres, visibilizar las desigualdades y recordar que ninguna conquista debe darse por definitiva.
El encuentro de Barbate volvió a demostrar que la poesía puede trascender el papel y convertirse en un espacio de expresión colectiva, solidaridad y reivindicación. Una tarde en la que las palabras, los testimonios y la música se unieron para transmitir un mensaje común: ninguna mujer debería tener que luchar por el simple hecho de ser escuchada.

